13.11.07

Más claro que el agua...


Abrimos la caja, tras separar unos cuantos kilos de plástico del objeto en cuestión, allí aparece ella, nuestra magnifica y reluciente jarra de agua Brita, opción eco-lógica para gentes con mala conciencia y peor bolsillo. Maravillados contemplamos, mi hijo y yo, la deslumbrante invención germánica en todo su esplendor.
En el fondo del embalaje, el libro de instrucciones. Comienzo la búsqueda de algún idioma inteligible para el menda o sea, castellano, la opción del catalán la doy por perdida de entrada y esto es lo que mi hijo me hace notar…

Papa, ¿que haces?
Estoy leyendo las instrucciones.
¿Y que buscas?
Las instrucciones en castellano.
O en catalán…
No hijo en catalán no vienen.
¿Por qué?
Supongo que los señores que fabrican la jarra, no creen que el catalán sea una lengua importante…
Papa, todas las lenguas son importantes.

Mi hijo Adrià a sus seis años demuestra más sentido común que la mayoría de redactores de periódico de este país, que la practica totalidad de los locutores de radio, y que el cien por cien de los políticos a quien, no muy sabiamente, votamos unos cuantos de nosotros, los adultos de este país…

10.5.07

Fantasias animadas de ayer y hoy presentaaaaaaa:




















Mi “culturilla” musical empieza con los discos de vinilo de la familia.
Habiendo heredado el tocadiscos del abuelo, una antigualla que,con una aguja nueva, sonaba como un Marantz de medio millón, me tragué todo lo que mis 5 tíos, de diferentes edades, dejaban por ahí.
Esto conllevaba una gran variedad de maneras de ver la musica.
Podías encontrarte con subproductos del estilo de Pajares y compañía o el primer disco de los Kraftwerk, Autobahn, un peñazo de Lp con un solo tema por las dos caras, que algunos consideran el santo grial del tecno, y que a mi me dejaba flipando en las horas de siesta (no tomaba drogas, lo juro). Los horteras (hoy) Boney M, con aquel macarrilla ronco, girando como una peonza sobre unos zapatos de tacón cubano, que al cabo de los años descubrimos con estupor que ni ronco cantaba…Jarcha y su libertad sin ira, utilizado ahora por el facherío de este país, los reyes del falsete, los Bee Gees con sus melenas ondulantes al viento (de ventilador), un colega de voz mustia y andrajoso aspecto, que en la portada de aquel disco, con un sombrero de plumas, parecía el hechicero loco de la tribu,(más tarde supe que el tal Bob Dylan era un genio). Los creadores de la banda sonora de muchos autos de choque, los Abba del copón, con aquella morenaza sueca que me ponía mucho más que la glacial rubita, con sus gorritos de lana lapona, en definitiva, mucho Pop, tecno y tal, pero rock del bueno, poca cosa…Los Cream, The Who, Beatles y compañía, a esos,tardé casi dos décadas en conocerlos mejor.
Y es que las listas de éxitos ya mandaban sobre los gustos de entonces y si además añadimos la poca pasta que tenían aquellos chavales de barrio de Barcelona, había que ser selectivo.
Una noche de tantas en la que mis padres, por ser viernes, me permitían ir más tarde a la cama y me dejaban solo delante de la tele, apareció un tipo de pelo rizado y mallas ajustadísimas.

Era un concierto en directo desde un pabellón de deportes de Madrid y el colega era Miguel Ríos, acompañado de una banda que a mi me sonaron como los ángeles. En ese momento es cuando empiezo a interesarme por la Música, con mayúsculas. El Rock&Rios de 1981, me marca lo suficiente como para saberme las canciones del doble álbum de memoria, imitar el acento y las inflexiones de voz y hasta soy capaz de recrear el ambiente del pabellón, en un prodigio de ventriloquia, convirtiéndome en un pesao del tema…
Hace unos meses compré el dvd del concierto, y viendo lo visto, prefiero cerrar los ojos y darle una patada a la puta nostalgia!
Así que ahora mismo en casa, mi niño baila al son de los horteras del futuro ,de los macarrillas y locazas del porvenir, los Scissor Sisters, por ejemplo…

4.5.07

"Dejad que los niños se acerquen a mi..."














Esta mañana después de recoger a mi hijo en el colegio, parados ante un semáforo, noto como posa su mano en mi hombro, se abre la visera del casco y me comenta “¿Dónde van todas esas monjas, papa?” Al principio sonrío y lo saco de su error “no son monjas hijo, son mujeres musulmanas” “ah”, contesta el.
Arrancamos y en el siguiente semáforo, recapacito sobre el comentario.
La lógica de un niño de seis años es aplastante. Son mujeres con la cabeza cubierta por un chador y largos vestidos hasta los pies, las similitudes con una religiosa, para el, son evidentes.
Eso me hace pensar en lo estupido del razonamiento adulto, de lo hipócrita que puede llegar a ser Occidente, de nuestra manía a criticar lo diferente…
Esas mujeres vestían siguiendo los preceptos de su religión, como miles de mujeres cristianas, católicas o no, siguen portando hoy en día, los hábitos de su congregación.
Podríamos hablar largo y tendido sobre los matices de uno y otro caso. Siempre encontraremos argumentos para defender y atacar cualquiera de las dos opciones.
Pero el cerebro despierto, sin contaminar, de un solo niño de seis años, basta para desarmar la más grande montaña de prejuicios.
Espero seguir aprendiendo cosas de Adrià, cada día, hasta que, por desgracia, entre unos y otros consigamos convertirlo en una persona “normal”.
Espero que para entonces, su hijo, un buen día, montados en el aéreo-deslizador, levante la visera de su escafandra de vuelo y le pregunte algo a su papá que le haga pensar…

17.4.07

Ja ja ja...


Hoy me he dado cuenta. Hace tiempo que nadie me hace reír. Ni nada me resulta lo bastante divertido como para provocarme un ataque de risa. Hoy me he dado cuenta de que empiezo a perder el sentido del humor. Afilo cada vez más las palabras. Y callo más a menudo. Sonrío, si, a veces para contentar al que me explica algo pretendidamente gracioso, otras por puro peloteo. Fui durante años el payaso del grupo, supongo que como terapia para vencer la timidez, me disfracé. Era una manera de llamar la atención, estaba el guapo, el líder, el deportista de elite, el ligón y el payaso. No me arrepiento de haber ejercido ese papel, aun hoy lo represento cuando las cosas parecen más fáciles…
Pero creo que los personajes que más lloran, aquellos a los que la sensibilidad demasiado a flor de piel juega malas pasadas, a los que la imagen del sufrimiento, propio o ajeno, les duele de veras, a esos, solo les (nos) queda el disfraz, el parapeto del bunker de la risa, de la bufonada, del resbalón con la piel de plátano, porque tenemos miedo, miedo a tener miedo, miedo a que la realidad sea tan real. Y hoy que me he dado cuenta de que el parapeto no era de hormigón si no de cartón piedra, ¿Qué hago? ¿Vuelvo a ponerme la nariz y los zapatones? ¿O hago eso que dicen algunos que hay que hacer, madurar, curtirme a base de golpes y dar más de uno?...
No creo querer eso, estoy seguro.
Prefiero mil veces ver a mi hijo divertirse con las tonterías de su padre.

7.3.07

!Al pan panaderoo!

Hace diez años que esta niña nos dejó. ¿Quién iba a pensar que esta mocosa nos marcaría tanto?…

A menudo pienso en ella…

¿Como habría actuado en esta situación? ¿Estoy haciendo algo de lo que se sentiría orgullosa?

No recuerdo palabras o frases que pronunciase. Recuerdo actitudes. Su prudencia y respeto para con los demás, algo que si que vi a diario en Antonia.

Supongo que la conocí poco y evidentemente no en su juventud, tal vez tuve la suerte de tenerla cerca en una época en que su madurez y experiencia se hallaban en el mejor momento…

Es mi único mito, la persona a la que quisiera imitar siempre, aún a sabiendas que seguir la senda que ella marcó, será un tortuoso camino lleno de desilusiones.

En algún momento yo la desilusioné.

Enquistado en mi memoria está el dia (supongo que uno de tantos) en el que la hice llorar.

Pero esta vez lloró delante de mí ,estoy convencido de que ella hubiera preferido hacerlo a solas, para no influir en la decisión que tomé en esos días. Lloraba por mi, preocupada por mi futuro y por la relación – tensa - con mi padre.


Es cierto que hay gente que nunca muere , eso tan manoseado en las películas de que viven en nosotros, creo, que hasta cierto punto, es verdad. En definitiva actuamos con patrones establecidos por los que nos marcaron (para bien o para mal) cuando estábamos “en construcción”. Realmente creo que tuve suerte.


La echo de menos diez años después. Me gustaría que hubiera conocido lo mejor de mí, la esperanza en que lo que viene puede ser mejor que nosotros, me hubiera gustado ver a Adrià en sus brazos…

Con amor para Antonia

31.1.07

Nada nuevo bajo el sol...


Soy hijo de emigrantes. Como dicen algunos, mis padres pertenecen al la segunda oleada de ellos que llegó a Catalunya a finales de los años sesenta.
Procedentes de un pueblo de Córdoba en decadencia, viajaron en trenes atestados que tardaban casi dos días en llegar a su destino, en una España en desarrollo, en la que algunos pasaron directamente de la edad de piedra a ver a Armstrong pisando la Luna…
No fue el caso de mi familia. El lugar de donde procedía, solo unos años atrás, era un lugar prospero que en su momento de mayor expansión contaba con tantos habitantes como hoy día albergaría cualquier ciudad de España de las denominadas grandes.
La minería del carbón y sus derivados atrajeron como un imán a cientos de empresas de todo tipo, papeleras, fundiciones, tanto del país como del extranjero.
Se tendieron líneas férreas, se construyeron colegios, teatros, cines, en definitiva, una ciudad a escala en mitad de la nada. Gentes de mil lugares llegaron a instalarse, huyendo de pobrezas y miserias y aún hoy recuerdan con nostalgia y bastante orgullo lo que llegó a ser aquel lugar.
Como evidentemente toda la industria estaba supeditada al uso del carbón, con las primeras crisis del precio del mismo y la llegada de otras fuentes más eficaces y rentables (en aquel momento) el sueño se desvaneció lentamente. Poco a poco, inexorablemente, tras el cierre de una fábrica o taller comenzaba el éxodo y así se llenaron barrios enteros de la periferia de Barcelona.
Los familiares ya asentados en la ciudad llamaban a los que quedaban en el pueblo, pues hacia falta mano de obra barata acostumbrada a bregar con el día a día…
Creo, estoy convencido, que la mayoría no soñaba con hacerse rico. Simplemente confiaban en su esfuerzo para sacar sus vidas adelante de una manera algo más digna.
¿Os suena de algo esta historia? Es la de cientos, miles, de los que llegan ahora, con acentos dispares y costumbres diferentes a las nuestras. No creo que valga la pena tirarnos de los pelos por lo que no es más que una legitima constante en el ser humano, la de migrar, moverse para encontrar el sustento, la felicidad .

17.1.07

Novena temporada, capítulo 3.836.


House: ¿tienes los resultados de la analítica?
Cameron: si, negativo de antropomorfos vegetativos, aps normal, atahualpayupankis de sedimentación positiva y bacteriofilios en regresión…
House: ¿Y eso que coño es!!?
Cameron: …pues los resultados que me pediste…yo..
House: ¡No joder! Eso..!Que coño es eso de ahí?!!
Cameron: ah, esto…un percing…
House: ¿Y no había un lugar más apropiado para hacértelo? Por ejemplo, perforándote el tabique nasal con una broca del 12?
Cameron: Si te disgusta quiero que sepas que lo hice porque te amo…
House: ¡Yo no te quiero! joder te lo llevo repitiendo desde hace 356 capítulos!
C: Se que tras esa imagen de psicópata, esa falta de empatía hacia el resto de la humanidad es pura fachada…Tienes miedo a que sepamos lo maravilloso que eres...
H: No eres más que una pedorra mimada, cuyos padres cometieron el fatal error de pagarle una carrera para la cual no servia… ¿quieres alguna muestra más de afecto o tendré que clavarte el bisturí en el colodrillo como la ultima vez?
C: Se que mientes, me amas, porque cada vez que te confieso mi amor y me vuelves la espalda, miras a la cámara con cara de estreñido.
H: ¡Bingo! ¿No será que tal vez coma poca fibra? No te has parado a pensar, so lista, que tal vez, esa mirada de duda a la que haces referencia se deba a la miopía que arrastro (como la pierna) desde hace años?
C: Tu pierna…Otra mentira más para colocarte de anfetas y huir de los compromisos…
H: ¡Precisamente eso es lo que intento que entiendas! ¡Que más quisiera que poder huir para perderte de vista ¡ ¿No hay más hospitales en este estado que necesiten a una niña mona, masoquista y enamoradiza?
Paciente: Esto…Siento inmiscuirme en una discusión privada,pero se me acaba de salir un ojo de la orbita, sangro por el ano y hace tres días que no como…
House: ¡Vaya ¡¿Qué tenemos aquí? ¡Un enfermo chulito! Si no hubiera ido tirandose a todas las zorras del barrio, ahora podria estar en el puto porche de su casita viendo un partido de la NBA con una cervezita en la mano, mientras su linda mujercita le pone los cuernos con el vecino…
Paciente: Yo…esto…No me gusta el baloncesto, soy una mujer y en la congregación a la que pertenezco no nos está permitido consumir alcohol…
Cameron: ¿Ves? ¡!!Ya has vuelto a poner esa carita de estreñido!! Ahora te arrepientes de lo que le has dicho a la pobre monja!!!
H: crack, crack!!Sgrurlp!
C: Esas pastillas acabarán matándote, House…

hazlo tu mismo

Me imagino al pobre infeliz, llegando a casa cargado de ilusión y una cajita con su lacito rojo.
Dentro, oh maravilla!! el regalo tan ansiado por su pareja, una reproducción exacta y a escala natural de su propio miembro viril.
Y todo gracias a una maravilla de la técnica llamada, literalmente, por el catalogo, “Clona-tu-pene”… Ella, sorprendida ante la ocurrencia, deja escapar una risilla nerviosa que da paso a la pregunta de siempre: “y…¿que tal por el trabajo hoy?”.
El no lo entiende. Pensaba que le gustaría lo suficiente para probarlo, incluso antes de cenar…Mientras estaba en el despacho la imaginaba a ella en el sofá. Excitada por el presente inesperado, con manos temblorosas, se levantaría el delantal y la falda de pana, apartaría las bragas para dar paso a esa columna jónica del amor, a esa falsa polla de goma basada en hechos reales…
Pero no fue así. Ella no soltó el mando a distancia de la tele. Se limitó a mirar el catalogo de otros productos que incluía la caja, y a leer el prospecto que explicaba detalladamente todo el proceso de fabricación del símil:
“1: Mezcle los polvos de moldeado con agua”
“2: Introduzca su pene*”
“3: Retire fácilmente el molde y llénelo con la mezcla de goma”
“4: Saque una copia exacta de su propio Pene (con mayúscula) y ¡Disfrute!”
El la miraba absorto y seguía sin entender. Ese era su problema. No entendía que ella, cuando muy de vez en cuando se permitía el lujo de fantasear, lo hacia pensando en penes mucho más grandes que el de su marido, es decir, imaginaba que sería sentir un pene normal, como el de cualquier chico del barrio. No necesitaba a Nacho Vidal…
Desconcertado, recoge la caja y los papeles con ánimo de arrojarlos al cubo de la basura. Antes de hacerlo, de camino hacia la cocina, se detiene a leer por última vez .
Se percata del asterisco que seguía a la frase del punto 2 de las instrucciones…
Y suspira mientras lee, “* evidentemente, erecto”.