
No se porque pero hoy me ha venido a la memoria esta imagen.
Vi la película con 15 o 16 años, allá por el 84. Me jodió de veras, me tocó de lleno.
Yo era un chaval que, como muchos, salía de una infancia llena de juegos de guerra y pistolitas.
Es una historia real y sencilla, la de una guerra sucia y loca como todas, la del sufrimiento de un pueblo (Camboya, hoy en dia no recuerdo como se llama el país) la de la inquebrantable voluntad de la persona por sobrevivir y no solo físicamente...
La supervivencia moral, la del espíritu, la que permite no desear mal al otro, la que aleja el deseo de venganza a pesar del daño padecido, pues de nada sirve, salvo para engendrar más dolor…
No hay moraleja, es pura suerte salir vivo de un campo de exterminio, por eso lo que pude extraer en su momento tras ver la peli en el cine (a parte de un nudo en la garganta que tardó horas en desaparecer) es el agradecimiento infinito por tener lo que tengo, por ser un privilegiado en este mundo, por “sufrir” por las chorradas que sufrimos aquí, por no sentirme tan solo como para desear no seguir…
Supongo que las fechas son las que son, y a pesar de que me refiero a ella como la puta (navidad) ya estamos como cada año, haciendo balance de lo vivido, y la verdad, viendo lo visto, yo por mi parte,doy gracias (al que competa, que no tengo ni pajolera idea de quien es…) por dejarme pasar un ratito más por aquí, montando en bici, riendo con los colegas durante el almuerzo, sorprendiéndome cada día con mi hijo, disfrutando con mi nena de los mejores polvos, sufriendo con mi mierda de empresa (pero se va a enterar esa ingrata, cada día voy a currar un poco menos, y por más dinero, ojo!) en fin, que no me quejaré tanto el año que viene joder!
(Si hace falta bailaremos con la más fea, que como siempre, se mueve como una Diosa)

